Las protestas masivas fuerzan a Sri Lanka a anunciar la cancelación del pago de la deuda

El Banco Central de Sri Lanka anunció el martes la suspensión temporal del pago de la deuda externa tras un mes de protestas masivas en las principales ciudades del país asiático contra la escasez alimentaria y la inflación.

La medida también viene precedida de una serie de conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el alivio de la deuda, conversaciones que entran en una nueva fase con el que sería el primer impago por parte del país desde su independencia en 1948.

Tres días antes del anuncio del nuevo gobernador del Banco Central, Nandalal Weerasinghe, una nueva manifestación masiva tomaba las calles de Colombo, la capital ejecutiva del país, con la consigna de la dimisión del Gobierno del presidente Gotabaya Rajapaksa y de su hermano, el primer ministro Mahinda Rajapaksa.

La tasa de inflación ha alcanzado el 20% y la población tiene dificultades para adquirir los bienes más básicos, como alimentos y medicinas. A esta situación se suman los cortes de electricidad de hasta 13 horas de duración. El Gobierno promulgó el Estado de Alarma ante la intensidad de las protestas, que llegaron a incluir un intento de asalto masivo a la residencia del presidente el día 31 de marzo.

La cancelación temporal anunciada por el gobernador del banco central, que asumió su cargo la semana pasada, tiene como objetivo preparar las conversaciones con el FMI y priorizar el uso de las escasas reservas de divisas para la compra de bienes básicos. Sri Lanka se enfrenta, solo este año, al pago de 4.000 millones de dólares de deuda externa con unas reservas que no llegan a los 2.000 millones.

Dos de las principales agencias mundiales de calificación de crédito ya han dado por hecho que Sri Lanka incumplirá una parte de sus compromisos de pago de la deuda y han anunciado que bajarán la valoración crediticia del país en cuanto se verifique el primer impago. Tanto Fitch como S&P dan por hecho que esto ocurrirá. Solo el próximo lunes expira el plazo para el pago de 78 millones de dólares en intereses, con un periodo de gracia de 30 días. Sri Lanka es el mayor emisor de bonos de alto rendimiento de todo el mercado asiático.

Si se concreta el impago, el país de 22 millones de habitantes se unirá a la lista de gobiernos del sur global que han suspendido sus pagos desde la pandemia, como Surinam, Belice, Zambia o Ecuador. Otros países en dificultades son Pakistán, cuya calificación crediticia ya está siendo rebajada por el riesgo de impago, o Egipto. 

Fuente: El Salto

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