En Costa Rica, las grandes transnacionales fruteras, como Chiquita Brands, Dole (Standard Fruit Company) y Corporación de Desarrollo Agrícola Del Monte, y las de capital nacional, como Grupo Acón, han acostumbrado, en sus contratos de trabajo, incluir el ofrecimiento de habitaciones o viviendas para sus trabajadores.
“Chiquita Brands está llevando a cabo una liquidación acelerada del personal que vive en estas casas. Les ofrece llevarse todo lo que puedan, como por ejemplo puertas, sanitarios, laminas del techo, y luego las destruyen y entierran”, dijo Steve Rodríguez, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores Piñeros y Bananeros de Costa Rica (Sintrapybcr).
“Luego —continuó Rodríguez— el patrón los contrata nuevamente, pero ya sin estos beneficios y eliminando el salario en especie”.
Para obtener el consenso de los trabajadores, las empresas, desde hace ya varios años, han dejado de darles mantenimiento a las casas, dejando que se caigan en pedazos.
Además de eliminar el beneficio del salario en especie, las grandes empresas fruteras están sacando a las familias de estos sectores para expandir sus plantaciones.
“Nos dijeron que hiciéramos una carta solicitando la donación de esta casa, para que podamos llevarnos todo lo que necesitamos y nos reenganchen (recontraten), pero ya sin estos beneficios”, explicó Julia.
Es decir, si el trabajador rechaza la oferta no sería más recontratado, e igual perdería su casa y los enseres que podría llevarse para reconstruir en otro lugar. Si no aceptas las condiciones que pone la empresa, si estás sindicalizado y peleas tus derechos, una vez que te despiden difícilmente vuelves a conseguir trabajo”.
Esta situación ha sido ampliamente denunciada ante las autoridades del trabajo.
Fuente: Rel Uita




