Este fin de semana el mundo del deporte profesional en Estados Unidos se vio sacudido por protestas contra el racismo, la brutalidad policial y el presidente Donald Trump. El domingo, los integrantes de la mayoría de los equipos de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL, por su sigla en inglés) se arrodillaron, cruzaron los brazos e incluso no estuvieron presentes cuando se entonó el himno nacional.
El fin de semana de desafío se produjo después de que Trump criticara a los jugadores que se habían unido a un creciente movimiento de protesta contra la injusticia racial, que fue iniciado por Colin Kaepernick, ex mariscal de campo de los San Francisco 49ers.
Este lunes Trump tuiteó: “Mucha gente abucheó a los jugadores que se arrodillaron ayer (que eran un pequeño porcentaje del total). ¡Estos son fanáticos que exigen respeto por nuestra Bandera!”. Durante el fin de semana, Trump también atacó a la liga NBA y les retiró la invitación para visitar la Casa Blanca a los integrantes del equipo Golden State Warriors, campeones de baloncesto, después de que el jugador estrella del equipo, Stephen Curry, declarara que no iba a asistir. En respuesta, la superestrella de la NBA LeBron James, uno de los atletas más conocidos de Estados Unidos, tuiteó: “Oye, zángano, ¡Stephen Curry ya dijo que no iba! Por lo tanto, no hay invitación. ¡Visitar la Casa Blanca era un gran honor hasta que apareciste tú!”.
Fuente: Democracy Now!




