EEUU: comunidad LGBT+ desfila con el temor a perder libertades

Desfiles de celebración del orgullo LGBT+ se realizaron este domingo en diversas ciudades de Estados Unidos con confeti brillante, multitudes animadas, banderas del arcoíris y en medio de un renovado temor a perder las libertades ganadas durante décadas de activismo.

Las marchas anuales en Nueva York, San Francisco, Chicago y otras ciudades se celebraron apenas dos días después de que un juez conservador de la Suprema Corte sugirió que el tribunal también debería reconsiderar el derecho al matrimonio homosexual, reconocido en 2015.

Miles de personas –muchas de ellas vestidas con los colores del orgullo– recorrieron la ruta del desfile a través de Manhattan, vitoreando al paso de los carros alegóricos y de los participantes.

En Chicago, la alcaldesa Lori Lightfoot calificó el fallo de la Suprema Corte que revoca el derecho al aborto, como un revés momentáneo, y comentó que los actos de ayer eran una oportunidad para que no sólo celebremos el orgullo, sino que estemos decididos a luchar.

No viviremos en un mundo, no en mi ciudad, en el que se nos quiten nuestros derechos o se retroceda en ellos, dijo Lightfoot, la primera alcaldesa abiertamente gay de Chicago y la primera mujer negra en ocupar el cargo.

En San Francisco, algunos manifestantes y espectadores llevaban pancartas que condenaban la decisión de la corte sobre el aborto.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, que iba en un vehículo descapotable con un martillo y un abanico de arco-íris, dijo que la multitudinaria participación era un reconocimiento de que los estadunidenses apoyan los derechos de los homosexuales.

La advertencia de la máxima instancia judicial del país se dio luego de un año de derrotas legislativas para la comunidad LGBT+, incluyendo la aprobación de leyes en algunos estados que limitan la discusión de orientación sexual o de identidad de género con niños.

Con el resurgir de los sentimientos antigay, algunos están presionando para que los desfiles regresen a sus raíces: menos fiesta callejera y más marchas por los derechos civiles.

Ha pasado de ser una declaración de activismo y protesta a ser más una celebración de la vida gay, dijo Sean Clark, de 67 años, sobre el desfile anual de Nueva York, mientras disfrutaba un trago recientemente en Julius, uno de los bares gay más viejos en el barrio de Greenwich Village, en Manhattan.

Por lo pronto, legisladores a favor y en contra del aborto comenzaron a librar lo que promete ser una batalla tensa y duradera, tanto a nivel de cada estado como en el Congreso, en un país profundamente dividido sobre el tema, y en momentos en que las interrupciones de embarazos podrían ser prohibidas en la mitad del país.

Por tercer día consecutivo, los defensores del derecho al aborto se movilizaron para protestar contra la decisión de la Suprema Corte.

Los gobernadores demócratas de Michigan, Gretchen Whitmer y Wisconsin, Tony Evers intervinieron a su vez para tratar de mantener la legalidad del aborto en esos dos estados del Medio Oeste.

La gobernadora de Dakota del Sur, Kristi Noem, prometió el domingo prohibir las píldoras abortivas distribuidas por correo, pero dijo que las mujeres no deberían enfrentar consecuencias legales por pedirlas.

Fuente: La Jornada

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