Perú: inauguran el huaco Moche de la fertilidad

Hace una semana fue reinaugurado el huaco erótico de Moche con fuegos artificiales y orquestas musicales. Ahora la gran escultura lleva una placa para sus detractores: “La impotencia de los que no saben construir nada positivo”.

(Claudia Castro y Noelia Carrazana – Red Eco) Perú - La Municipalidad de Moche, ubicada en la provincia de Trujillo inauguró a fines de diciembre del año pasado un huaco erótico gigante en un espacio verde con la intención de incentivar al turismo. Pero el 24 de enero la escultura realizada en fibra de vidrio amaneció incendiada y totalmente destruida. 

El huaco había recibido varias críticas, ataque a pedradas, balazos y palazos, hasta que fue incendiado debido a que un sector de la población consideró inapropiado la exhibición de genitales que podrían ser vistos por niños o quienes pasarán cerca de la escultura.

“Cuando llega Europa con todo ese conocimiento escolástico, viene con la imagen del pecado, el pecado referido precisamente a la sexualidad. Son esos martirios que se infligen asimismo los monjes, los curas. Entonces gran parte de nuestra sociedad de Abya yala se maneja bajo esas variables del pecado contrarias a la moral y buenas costumbres, cuando se trata de exponer abiertamente el tema de la sexualidad”, explica el sociólogo boliviano Antonio Abal Oña.

La obra se encuentra cerca del sitio arqueológico de la cultura moche, denominado huacas del sol y la luna, que son muy visitados por turistas ya que este es uno de los sitios arqueológicos preferidos.

El sociólogo boliviano explica que “en las culturas, como las andinas entendían el tema de la sexualidad como parte de la vida. El ciclo de la vida tiene que ver con la sexualidad, con la reproducción”, es decir que en esta cultura la exhibición de los genitales no es una forma de manifestar el deseo, sino una representación de algo sagrado: la fertilidad y la vida.

En esta cultura “tenían una mirada que para nuestro tiempo sería una mirada de avanzada. Ahí es donde estos criterios de barbarie y civilización quedan expresados como la forma de calificar la cultura del otro, sin un mínimo de respeto. Por lo menos tratar de entender que forman parte de un universo diferente al europeo donde está el pecado instalado como primer gran principio rector de la relación entre lo sagrado, los hombres y mujeres mortales. En cambio, en la cultura andina lo sagrado es la parte más importante de ser expuesta, como el caso de la fertilidad y en su honor realizar el ritual, en este caso de la fertilidad, como algo natural”. Continúa Abal Oña, al momento de explicar el porqué de esta reacción tan violenta hacia la estatua por parte de algunos ciudadanos.

Hace unas semanas, el alcalde de Moche, César Arturo Fernández Bazán anunció que piensa colocar 10 huacos más de la fertilidad para atraer a más turistas a su distrito, entre ellos, el que representa al parto de una mochica.

La cultura Moche se desarrolló entre los siglos II y VII en el valle del río del mismo nombre. Si bien se destacaron en los canales de riego y represas, son considerados los mejores ceramistas del Antiguo Perú. Esta cultura es considerada por su gran capacidad artística, la gran mayoría de estos huacos eran ofrendas que fueron enterrados con sus muertos.

Un dato relevante es que apenas el 2% de su obra cerámica eran representaciones sexuales, lo que desbarata la idea de que tenían una fijación por el sexo. “Lo que acaba de ocurrir en Perú, cuando un símbolo fálico que forma parte de este universo simbólico andino, parece una agresión. Por supuesto es una agresión para una cultura occidentalizada y que ve en ello la representación de algo prohibido, algo malo. Esa es la herencia colonial que tenemos que cambiar, pero además ir explorando cómo construir una sociedad intercultural”, cierra su reflexión el intelectual boliviano.

DMC Firewall is developed by Dean Marshall Consultancy Ltd