El ABC del canje que se viene

¿Qué es el canje? ¿Cuánta es la deuda que se pretende cambiar? ¿Quiénes se benefician con él? ¿Nos estamos desendeudando? ¿Qué hay detrás de la afirmación del gobierno de que es necesario honrar la deuda?  ¿Pagar es la única alternativa?

 
(Fabiana Arencibia-Red Eco) Argentina- El equipo económico del gobierno de Cristina Fernández espera iniciar el canje de deuda la próxima semana. Ya cuenta con las confirmaciones de los organismos reguladores de Alemania, Luxemburgo, Japón y Estados Unidos. En Italia se asegura que la misma llegará el próximo lunes.
Según las informaciones periodísticas, la expectativa de la cartera económica es lograr un piso de aceptación del 60 por ciento de la deuda, con una quita cercana al 66 por ciento para inversores institucionales y el pago en efectivo de intereses para los tenedores minoristas.
El ministro de Economía Armando Boudou, que ya está Washington para participar de la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, dijo que el paso siguiente al canje  será pagar la deuda con el Club de París.

¿Qué es el canje?
Es cambiar deuda por deuda. Es sustituir títulos, que perdieron su valor con la cesación de pagos en que entró nuestro país en el 2001, por otros nuevos.
No es la primera vez que se hace un canje. Sin embargo uno de los agravantes en esta ocasión es que los títulos que hoy pueden entrar en esta operatoria tenían cerrada la posibilidad de hacerlo cuando el Parlamento nacional sancionó la llamada Ley Cerrojo.  Esta norma se aprobó en el año 2005 luego de que el entonces presidente Néstor Kirchner realizara el primer canje de deuda de la gestión kichnerista.  La ley cancelaba “para siempre” (¡?) la posibilidad de que los bonistas, que en ese momento no cambiaron los títulos, pudiesen hacerlo a futuro. Sin embargo el Parlamento que la votó también la suspendió. Hoy, oficialistas y opositores coinciden entonces en el pago de la deuda más allá de si se cancela con reservas o con fondos del presupuesto.  Esto es así a pesar que, para el caso del canje,  no tienen ninguna información de las características de la nueva operación.

¿Cuánta es la deuda que se va a canjear? 
Son alrededor de 20.000 millones de dólares más sus intereses que se estiman en otros 10.000 millones. Lo que quede en firme (luego de la quita) será parte de la deuda como capital a pagar junto con los intereses. Se calcula que el canje consolidará una cifra de entre 7 mil y 10 mil millones de dólares más de deuda, lo cual puede chequearse en la página del Ministerio de Economía verificando la deuda pre y post canje.
El argumento de que no canjear estos bonos es perjudicar a pequeños tenedores particulares, incluso pobres jubilados, se cae ante el hecho de que los tres bancos a cargo del canje están asegurando que habrá un 75 por ciento o más de aceptación. Este hecho muestra que son ellos los que manejan el grueso de los títulos. 

Desendeudarnos para endeudarnos
El argumento más fuerte,  que comparten el gobierno con sus aliados de centroizquierda y la derecha política opositora,  es que salir de la cesación de pagos -pagando estos bonos que estaban en default- le permitirá al país retornar al mercado internacional de capitales y tomar préstamos a tasas más baratas. Con lo cual hay un reconocimiento explícito de que en la práctica concreta se inicia un nuevo ciclo de endeudamiento.
Desendeudarnos para endeudarnos, porque lo que hará nuestro país es mostrar en su contabilidad una deuda que, luego del canje del año 2005, no estaba reconocida oficialmente.

¿Quiénes se benefician?
Quienes salieron a celebrar esta decisión fueron los “mercados”, palabra sin entidad tras la cual se ocultan ni más ni menos que las grandes corporaciones económicas mundiales (bancos y empresas multinacionales).  Centros de poder económico y político que pueden tanto crear una guerra para vender armas como provocar una crisis económica-financiera internacional y lograr luego  que los estados le regalen miles de millones de dólares para palearla.
Recordemos que cuando Argentina manifestó su decisión de salir de la “cesación de pagos” el influyente diario británico Financial Times lo festejó con una editorial que tituló "Welcome back Argentina" (Bienvenida al mundo, Argentina)  como si hasta ahora hubiésemos estado viviendo en otro planeta.
Los grandes beneficiados serán quienes fueron acaparando los títulos - en su mayoría entidades bancarias- que los compraron a 8 centavos por dólar y que hoy se cotizan a 45 centavos por dólar,  afirman economistas del grupo EDI .
Sólo tres bancos centralizan la mayoría del negocio que implica participar como intermediarios del canje: el Citi, el Deustche y al Barclays. Se estima que cobrarán mayores comisiones que en el canje del 2005. 
El Barclays fue nombrado por el gobierno como su asesor en esta operatoria. Lo cual no sería de por sí un problema sino fuese porque además representa a los bonistas, o sea a los acreedores. Además sería la entidad que financia a la compañía británica Desire Petroleum que explora el petróleo en Las Malvinas.
El canje será además muy beneficioso porque los tenedores recibirán los mismos bonos que los que canjearon deuda en el 2005, lo cual significa que gozarán de los mismos beneficios pero por títulos devaluados.

¿Qué se oculta tras la afirmación del gobierno de que pagar es una cuestión de honor?
Detrás está el poder económico local y mundial.  Recordemos que Argentina es parte del G20 (integrado por los veinte países más poderosos del planeta). Tal como explica el economista Julio Gambina: “El tema central del G20 es fortalecer el FMI y entonces Argentina está obligada, como parte de ese grupo, a recomponer relaciones con el FMI que significa, entre otras cosas, pagar lo que se debe no sólo a los bonistas sino también al Club de Paris (cerca de  7.000 millones de dólares)”.
Es que el G20 discute, agrega Gambina, más liberalización de la economía internacional y el rol de privilegio del FMI  para regular las finanzas mundiales. “Entonces estamos dando todos los pasos necesarios para ello: salir del default (canje de deuda y pago al Club de Paris), demostrar así voluntad de pago, reconocer todo lo que se debe o sea toda la deuda sin auditarla”.

¿No hay otra propuesta a la del pago que pueda llevarse a la práctica?
Sí la hay, pero parte de una decisión política. El pago puede traer consecuencias en cuanto a intentar aislarnos pero Argentina puede fortalecer lazos con la América Latina, región que tiene más de 500 mil millones de dólares de reservas para poder armar una arquitectura financiera regional, afirma Julio Gambina.
Por su parte el grupo de Economistas de Izquierda (EDI) plantea tres pasos a seguir:
En primer lugar la inmediata suspensión unilateral de los pagos de aquellos títulos que no estén en manos de pequeños tenedores y del propio estado nacional, por ejemplo del Anses,  o provincial.  Para ello proponen realizar un censo y las verificaciones necesarias. También proponen hacer una auditoría para separar la deuda comercial de la que sea financiera y ver qué contratos son fraudulentos.
El segundo paso sería la investigación tanto de la deuda contraída durante la dictadura como de aquella que es resultado de negociados durante la década del 90 (plan Baker, Megacanje y Blindaje 2001) y del canje 2005. Hoy existen tres causas judiciales que tramitan en el Juzgado Federal Nº 2. Por lo tanto canjear títulos que puedan provenir de este origen, sería reconocer deuda que esta siendo juzgada. 
Por último se propone armar una Comisión Investigadora con plenos poderes, integrada por personalidades del país y del exterior de incuestionable trayectoria y por organizaciones populares de todos los sectores, con un plazo definido para entregar y hacer públicas las conclusiones.
Decíamos en la nota publicada por Red Eco La rueda de la deuda: Patear la pelota para adelante es lo que siempre se ha hecho con la deuda odiosa. Los resultados: siempre se paga, siempre se debe. Siempre se canjea pero la deuda siempre se recompone como un cáncer que es imposible de extirpar.

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