Se trata de Francisco Pipitó, quien había sido condenado a 11 años de prisión en primera instancia, pena que le fue reducida a 8 años por haber realizado “cursos educativos” en la cárcel de Ezeiza. Como fue uno de los primeros detenidos, la Cámara de Casación consideró cumplidas las dos terceras partes de la condena y le concedió el beneficio de la libertad condicional.
Francisco Pipitó fue una de las personas que amenazó al equipo periodístico del canal de noticias C5N para que no quedara registro del ataque de la banda liderada por José Pedraza, ocurrido el 20 de octubre de 2010.
La semana pasada, otro condenado por el crimen de Mariano Ferreyra, Claudio Alcorcel que recibió una pena de 8 años de cárcel, también fue excarcelado.
Desde la Asociación de Profesionales en Lucha (APEL), una de las organizaciones querellantes en el juicio, emitieron un comunicado en el que manifestaron: “la libertad de Pipitó –rebaja de la condena incluida– es otro eslabón en la cadena de impunidad, que comenzó el mismo día de la sentencia, cuando el tribunal oral rechazó la calificación del crimen de Mariano y las tentativas de homicidio que sufrieron Elsa Rodríguez y otros compañeros. De ese modo, José Pedraza y sus secuaces zafaron de una condena a prisión perpetua. Los funcionarios y empresarios que, junto a Pedraza, rapiñaban los subsidios del Estado y explotaban a los obreros ferroviarios sometidos al régimen de la tercerización, nunca fueron investigados. Antes de la liberación de Pipitó, Pedraza se benefició con la prisión ‘domiciliaria’ en un piso de Palermo Chico y el camarista Eduardo Riggi –metido hasta el cuello en la ‘causa de las coimas’– fue sobreseído, primero, por Norberto Oyarbide y luego, por la Cámara, que rechazó el recurso de queja presentado por Beatriz, la mamá de Mariano, e impedir así que el caso llegara a la Corte. Las condenas efectivas que arrancamos de la mano de una movilización popular extraordinaria tras el crimen de nuestro compañero no alcanzaron a todos los responsables y sus cómplices. Esta lucha sigue”.
Imagen: APEL




