Por una mayor regulación de las prácticas de la industria petrolera Imprimir E-Mail
Friday, 26 de February de 2010
Mike Markham de Colorado tiene un problema explosivo: el agua corriente de su casa se prende fuego. Markham muestra esto en un nuevo documental, “Gasland”, que acaba de ganar el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Sundance.


Por una mayor regulación de las prácticas de la industria petrolera
Mike Markham de Colorado tiene un problema explosivo: el agua corriente de su casa se prende fuego. Markham muestra esto en un nuevo documental, “Gasland”, que acaba de ganar el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Sundance.

(Amy Goodman – Democracy Now!) EEUU - En la película, el director, Josh Fox, filma a Markham abriendo el grifo de su cocina y acercando la llama de un encendedor al agua corriente. Luego de algunos segundos, sale una bola de fuego de la pileta.
La causa del agua inflamable, y el tema de “Gasland”, es el proceso de perforación denominado fracturamiento hidráulico, o “fracking”.
El “fracking” es utilizado para acceder a reservas de gas natural y petróleo que se encuentran a miles de metros bajo tierra. Empresas como Halliburton perforan en forma vertical y luego envían la barrena perforadora en forma horizontal, logrando así pasar a través de muchísimas pequeñas vetas de gas y petróleo atrapadas en las napas subterráneas. Las cargas explosivas son luego dispuestas y activadas en varios puntos del conducto, provocando lo que Fox denomina “mini terremotos”. Estas fracturas se expanden debajo de la tierra, permitiendo que el gas vuelva a fluir hacia el pozo para luego ser extraído. Para abrir las fracturas se inyectan millones de galones de líquido de fractura en el pozo a una presión muy alta.
Los líquidos de fractura son una combinación de agua, arena y una mezcla secreta de químicos. Cada pozo necesita de uno a siete millones de galones de fluido cada vez que se extrae el gas. Las empresas perforadoras no tienen que revelar el cóctel químico, gracias a muchas exenciones otorgadas a la industria, en particular en la Ley Estadounidense de Política Energética aprobada en 2005, que de hecho le otorgó a la industria de fracturamiento hidráulico una exención específica dentro de la Ley de Agua Potable Segura. El congresista de California, Henry Waxman, presidente del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, acaba de anunciar que se hará una investigación de la composición de los químicos utilizados en el fracturamiento. En una carta del 18 de febrero, Waxman comentó acerca de la exención de la Ley de Agua Potable Segura: “Muchos denominaron a esta disposición ‘el vacío legal de Halliburton’ debido a los vínculos de esta empresa, que es una de las mayores proveedoras de servicios de fracturamiento hidráulico, con el entonces Vicepresidente Cheney”. Antes de ser vicepresidente, Dick Cheney era director ejecutivo de Halliburton.
halliburton.jpgEn una investigación anterior, Waxman se enteró de que Halliburton incumplió las disposiciones de un acuerdo no vinculante firmado con el gobierno en 2003, en el que la empresa prometía no utilizar combustible diesel en la mezcla al extraer de determinados pozos. Halliburton bombeó al suelo cientos de miles de galones de líquidos tóxicos que contenían diesel, que potencialmente pueden haber contaminado el agua potable.
Según el Departamento de Energía, había más de 418.000 pozos de gas en EEUU en 2006. Debido a que la Agencia de Protección Ambiental no tiene la autoridad para investigar y regular el fracturamiento hidráulico, se desconoce el grado de contaminación.
No hay prácticamente ningún tipo de supervisión federal del ‘fracking’, lo que hace que la responsabilidad de esta tarea quede librada a los estados, muchos de los cuales tienen un presupuesto ajustado, por lo que hay una serie de regulaciones dispares. Estas regulaciones no están a la altura de las prácticas de las grandes empresas multinacionales de perforación y energía que están explotando al máximo la meta política de lograr la “independencia energética”. El sitio web de noticias sin fines de lucro, ProPublica.org, descubrió que de 31 estados examinados, 21 no tienen regulaciones específicas para el fracturamiento hidráulico, y ninguno exige a las empresas que informen sobre la cantidad de fluido tóxico que queda bajo tierra.
Hay informes que señalan que alrededor de 600 químicos diferentes son utilizados en el ‘fracking’, entre ellos combustible diesel y los químicos “BTEX”: benceno, tolueno, etilbenceno y xileno, que contienen sustancias cancerígenas conocidas.
Fox cierra “Gasland” con un fragmento de una audiencia del Congreso. La diputada Diana DeGette, demócrata de Colorado, y el diputado Maurice Hinchey, demócrata de Nueva York, interrogan en forma agresiva a ejecutivos de la industria del gas acerca de la contaminación del agua. Ambos presentaron un proyecto de ley, la llamada Ley FRAC, que, de aprobarse, eliminará el “vacío legal de Halliburton” y obligará a los perforadores a revelar los componentes químicos utilizados en la fracturación hidraúlica. Es hora de poner fin a la política energética de Cheney y tomar medidas de inmediato para proteger el agua limpia.

 
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