Universidad de la Represión, Clase 2012
Thursday, 05 de April de 2012
Espías en la universidad. Gas pimienta. Equipos SWAT. Vigilancia de Tiwtter. Biometría informática. Expertos de seguridad estudiantil. Profesores de seguridad nacional. Bienvenidos a la Universidad de la Represión, Clase 2012. Desde el 11 de septiembre, el estado de seguridad nacional se ha instalado en la universidad al igual que en las ciudades y los pueblos estadounidenses, en sitios de trabajo y templos, espacios públicos y cibernéticos.

(Michael Gould-Wartofsky – TomDispatch) EEUU - Pero la época de la (in)seguridad había llegado a las universidades con menos estruendo que a otros lugares -hasta el otoño de 2011, cuando fueron desplegadas las armas "menos letales".
eeuuprotestaestudiantes.jpgHoy, desde la Universidad de la Ciudad de Nueva York hasta la Universidad de California, los estudiantes se hallan cada vez más en la línea de fuego, no de una guerra contra el terrorismo, sino de una guerra contra el "radicalismo" y el "extremismo". Prácticamente todos los administradores y educadores universitarios al igual que el personal policial y los ejecutivos corporativos parecen haberse enlistado en las acciones de guerra. Y, crecientemente, los estudiantes estadounidenses están en la mira.
En 2008, expuse los siete pasos que el gobierno de Bush había diseñado para crear un plan de seguridad nacional en las universidades. Cuatro años después y con un nuevo presidente, la Universidad de la Represión ha recorrido un largo camino. Con Obama, se han agregado siete pasos más para hacer que la universidad sea un lugar seguro para la plutocracia. Esta es la guía, paso por paso, de lo que hicieron.
1. Blanco de ataque: Movimiento Ocupar
Si no hubieran existido ni la Universidad de California en Davis (UC Davis), ni el Teniente John Pike, ni se hubieran usado armas químicas contra protestas estudiantiles pacíficas ni hubiera habido cámaras para difundir todo esto, los estadounidenses quizás nunca habrían conocido los alcances de la seguridad nacional para controlar a los estudiantes universitarios. Antes, llamaban a la Guardia Nacional. Ahora, todo lo que se requiere es un departamento de policía localizado en la universidad con armas "menos letales", entrenado por el FBI y financiado por la nación.
2. Traer un equipo SWAT
Desde el 2007, la policía asignada a las universidades ha ido escalando sus tácticas, expandiendo sus arsenales y entrenando a más oficiales en las técnicas paramilitares estilo SWAT. Muchas agencias adquieren sus armas directamente del Departamento de Defensa mediante un programa de venta de armas conocido como "1033" que ofrece, entre otras cosas, "lanzadores de granada usados (para la utilización de armas menos letales)... a un costo significativamente reducido".
3. Espiar a los musulmanes
El largo brazo de la Universidad de la Represión se extiende más allá de los límites físicos de las ciudades universitarias. Según reportes de Associated Press (AP) de este invierno, la Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD) y su hasta ahora secreta "Unidad Demográfica" asignan agentes encubiertos para espiar a la Asociación de Estudiantes Musulmanes en más de 20 universidades, en cuatro estados del Noreste desde 2006.
4. Mantener los indocumentados afuera
Los estudiantes extranjeros son vigilados de cerca por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (Inmigration and Customs Enforcement, ICE) a través del Sistema de Información de Estudiantes y Visitantes de Intercambio (Student and Exchange Visitor Information System, SEVIS). En el 2011, la agencia controlaba 1,2 millones de estudiantes y sus dependientes. Recientemente, como parte de una transición de SEVIS II -con el fin de "unificar récords"- ICE ha comenzado a conectar los archivos de los estudiantes usando biometría informática y datos de los empleadores recogidos por Seguridad Nacional (DHS) y otras agencias.
5. Vigilar los espacios estudiantiles y las redes sociales
Los estudiantes musulmanes y los estudiantes indocumentados no son los únicos que están en la mira de la vigilancia policial. La vigilancia electrónica se ha extendido más allá del tradicional circuito de cámaras de televisión hacia tecnologías de nueva generación como cámaras mega-pixel IQeye HD, llamadas dispositivos extremos (que hacen su propio análisis) y el software video analítico Perceptrak, que "analiza videos tomados con cámaras de seguridad de 24x7 en situaciones determinadas", el que recientemente fue inaugurado en la Universidad Johns Hopkings y en el College Mount Holyoke.
6. Cooptar las clases y los laboratorios
En una época en la que las facultades y las disciplinas universitarias se enfrentan a grandes recortes de presupuesto, el DHS es la institución mejor financiada de todos. Los estudios de Seguridad Nacional han sido el sector con mayor crecimiento en la educación superior y en la actualidad hay más de 340 programas que otorgan certificados. Muchos colleges (universidades de pregrado) se han unido al Consorcio de Seguridad Nacional y Defensa de la Educación, surgido del Comando Norte de EEUU (la división de seguridad nacional del Departamento de Defensa) que ofrece un currículum modelo para sus miembros.
7. Privatizar, subsidiar y capitalizar
La represión en las universidades no solo ha significado una importante fuente de ingreso para cientos de universidades necesitadas de dinero sino también para las grandes corporaciones. Mientras que una mayor parte de los $184 mil millones de financiamiento de seguridad nacional en 2011 proviene de agencias gubernamentales como DHS y el Pentágono, se pronostica un incremento de la contribución proporcional del sector privado en los próximos años, según la Corporación de Investigación de Seguridad Nacional, una empresa consultora en la industria de seguridad nacional.