Violencia e impunidad policial
Thursday, 24 de May de 2012

estamos_para_cuidarte.jpg
En Neuquén, un interno, testigo principal en un juicio contra penitenciarios, se encuentra en estado reservado tras recibir 24 puntazos en su pabellón. En Catamarca, una familia reclama justicia para un joven asesinado en una comisaría, tras defender a un amigo mientras era golpeado. En la localidad bonaerense de Campana se cumplió un año del “suicidio” de un hombre detenido por haberse negado a regalar ladrillos a policías de la zona.

(Red Eco) Argentina – En Neuquén - Cristian Ibasetta fue el testigo principal en el juicio a 27 policías por torturas en la Unidad 11 de Neuquén, en la que se encuentra detenido. En los próximos días iba a obtener salidas transitorias.
El lunes pasado, María Angélica Acosta y Gladys Rodríguez, abogadas de Zainuco, lo visitaron y notaron que estaba muy nervioso por problemas con los penitenciarios. Contó que le decían y hacían cosas para que “saltara” y perder así las cercanas salidas. Pero esa misma madrugada, Cristian fue ingresado al Hospital Castro Rendon con 24 heridas cortantes, destrucción del bazo, doble neumotórax, fractura de mandíbula, pérdida de piezas dentales. Desde ese momento, está internado en terapia intensiva y su estado de salud es reservado.
Desde la agrupación Zainuco denunciaron esta agresión en la Fiscalía General y responsabilizaron a los penitenciarios. Señalaron que desde que Cristian se presentó como testigo en el juicio, sufrió gran cantidad de traslados y en cada nueva unidad recibió agresiones. Aseguraron además que “resulta absolutamente claro que el personal ha incurrido en ejercicio ilegítimo del poder”, ya sea porque cometieron las agresiones “o por permisos de portación de facas a internos que trabajan para el personal mediante zonas liberadas”.
“Desde Zainuco denunciamos que en los últimos dos meses, es el tercer caso de esta envergadura que sucede en la U11. Responsabilizamos al Gobernador Sapag, al Secretario de Seguridad y Trabajo Dr. Gastaminza y al Crio. Brondo a cargo de la Unidad por la situación carcelaria en general y por el ataque que sufriera Cristian Ibasetta. La policía incumple las resoluciones del poder judicial, el ejecutivo pretende estar preocupado, pero deja a los represores en sus cargos.
Hoy Cristian pelea por su vida en el Castro Rendón. La impunidad sigue instalada en Neuquén. ¿Hasta cuándo?”, denunciaron a través de un comunicado.

En Catamarca
La familia de Diego Iván Pachao denunció que han pasado dos meses desde la muerte del joven en una comisaría de la capital catamarqueña sin avances en la investigación.
Diego fue detenido un domingo a la mañana de mediados de marzo. Sus “delitos” fueron estar ebrio y defender a un amigo que estaba siendo pateado por efectivos de la Comisaría Séptima. Dijo que acompañaría a su amigo a donde lo llevaran. Ese lugar fue justamente la Comisaría. A Diego lo arrestaron por Averiguación de Actividades y Medios de Vida.
15 horas después de haber ingresado a la dependencia policial, salió de allí prácticamente muerto, con un cuadro irreversible, como consecuencia de hemorragias cerebrales. Fue internado en el Hospital San Juan Bautista, donde falleció tras dos días de agonía.
El relato de las horas que Diego estuvo detenido es estremecedor. Según manifestaron quienes lo vieron en la comisaría, el joven comenzó a sentirse mal y los policías lo tiraron en un patio para que “le diera aire y se componga”, sin brindarle atención médica. Cuando su madre fue a buscarlo recibió burlas del personal de guardia durante más de tres horas, le decían que su hijo “dormía profundamente”, porque había estado “charlando”, y que le darían la libertad recién al cumplirse las 24 horas de detención.
“A dos meses del asesinato de mi hermano, ninguno de los imputados está detenido. Nos dicen que debemos tener paciencia y respetar los tiempos del proceso, los tiempos de la Justicia que no son los mismos que los nuestros. Entonces, así como debemos resignarnos a la pérdida de nuestro hermano porque unos miserables decidieron sobre su vida ¿pretenden que además nos resignemos a que sus asesinos permanecerán libres? Mientras nuestro hermano está muerto y sólo podemos tenerlo en recuerdos, sus verdugos aún caminan libremente por las calles y disfrutan junto a sus familias cada momento de sus vidas. ¿Eso es Justicia?”, escribió Silvana, la hermana mayor de Diego, en una carta dirigida a los jueces, los fiscales y a toda la sociedad.

En Provincia de Buenos Aires
El lunes se cumplió un año del “suicidio” de Juan Emanuel Aguirre en la Comisaría 1° de la localidad bonaerense de Campana. Tenía 25 años y vivía con su familia (tenía tres hijos) en Las Praderas, un barrio de las afueras de Campana. Su principal sustento era la fabricación de ladrillos comunes que producían en un precario horno.
El 17 de mayo de 2011, un patrullero de la Comisaría 1º de Campana se acercó a su casa a pedirle que les donara 3000 ladrillos, pero Juan se negó. Cuatro días después se lo llevaron detenido, a partir de una causa inventada.
Según el parte policial, esa misma tarde Juan se ahorcó con su propia remera, en una celda donde no había prácticamente espacio para colgarse.
Cuando los familiares de Juan reconocieron su cuerpo vieron que tenía múltiples hematomas, golpes y hasta un hombro dislocado. Sacaron más de 20 fotos para registrar lo que realmente había hecho con el cuerpo y la vida de Juan. Estas imágenes fueron incorporadas a la causa, pero el fiscal Juan José Montani del Departamento Judicial de Zarate – Campana, afirmó sin ponerse colorado que “los hematomas se justifican porque cuando lo trasladaron para realizarle la autopsia lo golpearon en la ambulancia”. Como si esto fuera poco, el propio fiscal les inició una causa a los miembros de la familia de Juan haber sacado estas fotografías.
En sus denuncias, los familiares involucraron en la muerte de Juan al comisario Marcelo Páez (jefe de Comisaría 1° hace un año y en la actualidad) y a varios policías (Pablo Pujol, Daniel Mendieta, otros de apellido Peñalva, Ríos, Monzón, y Santamarina). Todos ellos siguen cumpliendo funciones hasta el día de hoy en la misma comisaría.

 

Fuentes: Zainuco / Agencia Walsh / El Esquiú.com / Espacio Cultural Pachamama