Represalias por defender el Polideportivo “Martina Céspedes”
Thursday, 31 de May de 2012
Integrantes de las comunidades escolares y sociales de San Telmo, que se encuentran  en defensa del polideportivo “Martina Céspedes” sufren presiones y represalias por parte del Gobierno de la Ciudad por manifestarse contra la privatización del predio y el traslado de las actividades a otro sitio.

 
polideportivo_martinacespedes.jpgLa audiencia que se realizó a principios de mayo en la Legislatura porteña, legisladores de diferentes bloques anunciaron su negativa al proyecto o cualquier otro que “afecte total o parcialmente la ubicación, dominio y actividades que actualmente se desarrollan en el predio mencionado, y que beneficia a más de dos mil niños y jóvenes que estudian en las Escuelas Públicas del barrio”. Tras la decisión de compromiso de impulsar la realización de obras y asegurar los recursos necesarios para el polideportivo, el Gobierno de la Ciudad concretó su amenaza de sacar al personal de seguridad que custodia el predio.
Además, las represalias contra los defensores del espacio se hacen sentir, hace dos sábados que  el “Club de Jóvenes” no pudo funcionar ya que las puertas del polideportivo estaban cerradas y la vigilancia, no se encontraba. El personal de vigilancia que hoy por hoy, se encuentra solo de 6 a 22, no se queda con la llave del acceso al predio, sino que las dejan bajo responsabilidad de las rectoras de las escuelas más cercanas. Durante la noche y los fines de semana, el polideportivo permanece sin custodia y con una alarma activada, cuya efectividad es puesta en duda por los docentes y los miles de estudiantes que cotidianamente utilizan sus instalaciones deportivas.
Desde la Comisión en Defensa del Polideportivo “Martina Céspedes”, consideran que todas estas acciones son represalias “por pronunciarse categóricamente en contra de un proyecto comercial pergeñado de espaldas al barrio y por hacer pública la disyuntiva de los diputados a la hora de decidir entre Polideportivo o negociado.  Todas estas represalias, sumadas a la presión que han ejercido anteriormente sobre las autoridades escolares, sólo demuestran que quienes defendemos este espacio para la Educación Pública estamos ganando la batalla contra la privatización y el negociado”.