Juicio a la fumigación en Córdoba: se presentaron los alegatos
Thursday, 09 de August de 2012
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Se dieron a conocer en la audiencia del martes 7 de agosto. Se solicitó prisión efectiva para el productor Francisco Parra y el aviador Edgado Pancello. Para Gabrielli, se pidió la absolución.


(Red Eco) Córdoba - El fiscal de instrucción, Carlos Matheu, destacó que el endosulfán debería estar prohibido ''desde ayer'' y rememoró la creación de la Ley Nacional de Agroquímicos, que prohibió fumigaciones aéreas. Además explicó la importancia de la celebración de este juicio, ''el primer proceso en Argentina por contaminación dolosa con el uso de agroquímicos para la salud humana y los márgenes de seguridad a adoptar para evitar daños en la salud humana''.
Seguidamente referenció la influencia de la deriva (las partículas que quedan en el aire tras la realización de una fumigación aérea) por factores tales como la dirección del viento y la humedad. Al respecto mencionó un informe del 1 de febrero de 2008 emitido por el Observatorio Meteorológico, advirtiendo la presencia de estos factores climáticos.
Otro motivo por el que denominó a la contaminación como dolosa, es porque las fumigaciones se realizaron en forma peligrosa para la población: por ejemplo, el acusado Francisco Parra hizo aplicaciones en forma terrestre de enfosulfán, DDT y otros agrotóxicos, quebrantando la ordenanza municipal.
Matheu señaló los aportes realizados por investigadores y biólogos, acerca de las consecuencias que los agrotóxicos tienen en la salud: en este orden puso en relieve una de las declaraciones del doctor Andrés Carrasco, investigador y jefe de Embriología Molecular del Conicet, quien en el juicio afirmó que el glifosato “es un veneno porque mata organismos vivos”
Acto seguido, detalló los diversos informes que muestran las afecciones en la población, la presencia de agroquímicos en sangre los efectos de las aplicaciones aéreas. Matheu sostuvo: “el centro más prestigioso de lucha contra el cáncer establece que cada 100 mil habitantes se espera un caso de leucemia, y en Ituzaingó donde hay 5 mil habitantes aparecieron 14”.
Respecto a la Comisión Nacional de Agroquímicos, el fiscal expuso “fue creada justamente en el marco de este juicio y no tuvo en cuenta importantes informes realizados anteriormente”, prosiguió explicando que a Andrés Carrasco “ni siquiera lo invitaron a dar su opinión”(a pesar del cargo que ocupó en el Conicet) y señaló que dicha comisión nunca se pronunció por lo sucedido en el Barrio Ituzaingó.
Finalmente, la Fiscalía pidió realizar una serie de recomendaciones a instituciones como el Ministerio de Salud Pública de la Nación y el SENASA. A este último pidieron: reclasificación de los productos toxicológicos vigentes (que contemplen la toxicidad real, considerando también la exposición crónica a los mismos); adelantar la fecha de prohibición del enfosulfán (considerando que en 2010 el Convenio de Estocolmo prohibió su uso) y que el nivel toxicológico de estos productos sea determinados por un laboratorio público.
Mientras tanto, al Ministerio de Agricultura de la Provincia de Córdoba se le solicitó cambiar la Ley Provincial de Agroquímicos con el fin de prohibió fumigaciones en aéreas con cualquier sustancia y a su vez, que se establezcan franjas de 100 metros para que las aplicaciones no se hagan cerca de escuelas, cursos de agua y poblados.

El alegato de la defensa:
Comenzaron los abogados Carlos Hairabedian y Sebastían Becerra, patrocinantes de Gabrielli, para quien se había solicitado la absolución: uno de los defensores, expresó: “se salvaron de un discurso incendiario, ya que esto no es una causa judicial sino científica e ideológica” dijo y luego agregó “una lucha ideológica llevada adelante por la nueva derecha de la Argentina que son los ambientalistas que fueron derrotados en todos el mundo y que buscan el hambre”.
Luego de su alocución, llegó el turno del Juan Manuel Aráoz, defensor del productor Francisco Parra, El abogado comenzó afirmando que Argentina es un país con un modelo de desarrollismo sustentable y no de “ecologismo profundo.”
Luego hizo referencia a las pericias hechas en los campos de su defendido: “yo voy a reiterar mi pedido de nulidad por haber violado el derecho de defensa, quiero pedir que el instrumento sea nulo” ya que, sostiene que Parra no fue notificado sobre la pericia por lo que no se le concedió oportunidad de defenderse. En este orden, el patrocinante esgrimió que las cantidades halladas en el campo “son menores a los límites establecidos por el SENASA” y sentenció: “no puede el Tribunal determinar la existencia real”.
Finalmente expuso Alejandro Pérez Moreno, defensor del aeroaplicador Edgardo Pancello. Éste procuró dividir la causa por las consecuencias de los agrotóxicos, alegando “cuestiones ideológicas” o “técnicas”,  además de expresar sus dudas respecto a las pruebas y testimonios, por lo que sostuvo que toda la prueba acusatoria está basada en un único testimonio.
En el correr de su discurso, Perez Moreno descalificó a la parte querellante, afirmando cosas tales como “acá se ha demostrado con aplausos cerrados los testimonios de quienes vienen a ser ojos de los jueces, y no de las iniciativas de un grupo de personas que, insisto, son menos que los imputados.”
Tras la finalización de los alegatos, el tribunal comunicó que la sentencia dará a conocer el martes 21 de agosto.

Fuente: www.juicioalafumigacion.com.ar