El negocio de la enfermedad
Thursday, 16 de August de 2012
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La falta de acciones del gobierno en la problemática de la salud es el denominador común en varios hospitales de Argentina.

(Red Eco) Argentina – “Abogamos por terminar con el negocio de la enfermedad, porque la salud es un derecho y no una mercancía”, sostuvo Cristina Nesrala (Secretaria General de la Asociación de Profesionales de la Salud de Salta - APSADES - y Secretaria General de la Federación Sindicales de Profesionales de Salud de la República Argentina - FESPROSA), al hacer referencia a la grave crisis que atraviesa el sistema de salud público de nuestro país y especialmente en la provincia de Salta.
La falta de insumos, equipamiento inadecuado, sobrecarga laboral, presiones y persecuciones, controles excesivos priorizando la permanencia y no la eficiencia, sanciones arbitrarias, incumplimiento de concursos, son algunos de los factores que forman parte de la crisis que atraviesan los hospitales salteños.
Nesrala afirmó que el Ejecutivo aún no reglamentó “la Ley de Trabajadores de la Salud, promulgada el 16 de setiembre de 2011, a pesar de haber elevado conjuntamente con ATE y UPES en julio de este año el Anteproyecto de Reglamentación, luego de meses de trabajo con el asesor jurídico Dr. Wenceslao Saravia Toledo, no se conformaron las comisiones sanitarias, solo tenemos los trabajadores que sobrellevar el peso de este sistema que hace agua por todas partes”. Por su parte, el diputado Claudio del Plá advirtió que “los hospitales públicos no pueden funcionar como una clínica en el sentido de financiar parte de sus gastos con la recaudación que consigan facturando al público y a las obras sociales. En primer lugar, porque el hospital tiene la obligación de recibir todos los pacientes y la clínica puede rechazarlos. En segundo lugar, porque la propia Obra Social provincial, a la hora de pagar los servicios del hospital, paga menos de la mitad de lo que abona a una clínica privada por la misma practica”.
Las declaraciones del diputado se dieron tras finalizar la reunión en la Cámara Baja donde el Dr. De La Arena, Gerente del Hospital Materno Infantil fue interpelado sobre la muerte del niño de Isonza. Cabe recordar, que el pasado 28 de junio Luciano sufrió un golpe en la cabeza mientras jugaba en la escuela de Isonza, y fue trasladado desde Cachi al Hospital Materno Infantil. Una vez ingresado al hospital, a pesar de la urgencia del caso, tardaron 12 horas en realizarle una tomografía. La misma permitió detectar un traumatismo encefalocraneano, por lo que fue sometido a una cirugía. Sin embargo, murió 48 horas después. El caso comenzó a circular en el ámbito judicial luego de que se conociera una grabación en la que varios médicos discuten las justificaciones por la muerte de Luciano.
En relación a las grabaciones, Nesrala sostuvo que es “aberrante” que se graben las conversaciones privadas de los profesionales, consideró que los médicos son víctimas de la "mala administración y el desfinancimiento" que existe en el área de Salud.
El Dr. De La Arena afirmó que gran parte de los servicios del Hospital se encuentran tercerizados, como ser: Rayos; Hemoterapia; Cirugía cardiovascular; Anatomía patológica; Emergencia en Anestesia, entre otros, y que en varios casos quienes están contratados para estos servicios utilizan los aparatos y las instalaciones del propio hospital.
Y es justamente en esa tercerización y autogestión hospitalaria donde los problemas se acrecientan. “Hay que volver al hospital público con un director a la cabeza y con el presupuesto suficiente”, sostuvo Del Plá y agregó: “(El gobernador de Salta, Juan Manuel) Urtubey ha profundizado la política privatista en salud con la aprobación de una ley el año pasado, que financia hasta el 75% de los nuevos emprendimientos privados. Por ejemplo, un privado podría recibir de la provincia hasta el 75% del costo de un tomógrafo, el mismo que está ausente en el hospital de niños”.
Desde la provincia de Chubut, el médico pediatra Ricardo García Belmonte publicó una carta dirigida a las autoridades de la Salud solicitando respeto hacia los trabajadores del área y denunciando las falencias que atraviesan los hospitales de la provincia a pesar que las autoridades locales afirman que todo funciona bien.
Entre los problemas, Belmonte, quien actualmente se desempeña en la ciudad de Rawson, dijo que hace dos semanas que no cuentan con vacuna doble adultos y antineumococo para la neumonía y meningitis de los bebes. En Gastre, Comodoro, Sarmiento, Alto Rio Senguer y Península faltan médicos para cubrir guardias. Afirmó también que debido a las malas condiciones laborales, varios directores y jefes de diferentes nosocomios, como el director del Hospital de Trelew y del hospital de Esquel, habían presentado su renuncia.
En su carta, se refirió además a los bajos salarios de los trabajadores: “Un médico especialista con 25 años de antigüedad cobra $10.340 (parte en negro) y está incluida la cobertura de 2 sábados mensuales (8 horas cada uno)”. Y detalló: “Un médico generalista cobra $8500; un agente sanitario $3122; un administrativo de 30 años de antigüedad $5200; una administrativa con un salario familiar $3100 y el de la mucama me da vergüenza publicarlo”.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la enfermera profesional Mercedes Méndez, quien trabaja en el Hospital  de Pediatría Garrahan, se cuestiona por las empresas que hacen donaciones a la Fundación del Hospital. Afirma que las mismas compañías que son causantes y responsables de la muerte de miles de personas, como Monsanto y Ledesma, colaboraron “día a día” con el Hospital. “¿Cómo puede ser que su dinero manchado de sangre, de la sangre de los que ha matado en Vietnam con el agente naranja; o de los que ha enfermado en el mundo con sus torres de PCB; o parte de las regalías que le deja la venta del glifosato y todos sus productos que enferman y matan a nuestra gente sea recibido, desde hace años y hasta el día de hoy, nada menos que por un hospital pediátrico?”, se pregunta Méndez.
Y concluye: “Cuando de dinero se trata, parece que está todo permitido, ¿no? Debe ser la famosa libertad de este sistema que nos alberga lamentablemente (…). Me inquieta pensar que hay historias que aquí vuelven a repetirse en intenciones y crueldad, bajo otra piel y nos falte poder de respuesta colectiva, que no hayamos aún aprendido bien la lección para poder identificar a los asesinos”.