Derrames Petroleros en Ecuador

Entre el 2015 y el 2021 se han producido casi 900 derrames de petróleo en Ecuador. Lo que se recrudeció en plena pandemia, en el 2020 se produjeron alrededor de dos derrames semanales.

(Elías Armendaris – Red Eco) Ecuador - El Ecuador pasó a ser un país petrolero a mediados de los años 70, pero fue a inicios del siglo pasado cuando el petróleo empezó a influir en la economía ecuatoriana. El primer pozo de petróleo fue perforado en 1911 en la península de Santa Elena, hoy provincia de Santa Elena.

La perforación estaba a cargo de la empresa inglesa Anglo que llega oficialmente al país en 1922 y se queda por 67 años. En 1937 Shell en asociación con la Exxon, abandonan el país tras abandonar unos pozos en la Amazonía ecuatoriano porque no fueron productivos. En 1967 llegó Texaco, perforando el primer pozo en la Amazonía. Hasta 1990, la empresa extrajo el 88% del total de producción nacional petrolera, perforo más de 300 pozos y construyó al menos 20 estaciones de perforación, además de construir el Sistema de Oleoducto Trans Ecuatorianos (SOTE) y la vía al Coca.

Fue una época de profunda transición para el Estado debilitado tras el quinto y último gobierno del populista Velasco Ibarra. A quien reemplazó una junta de gobierno militar, dirigida por el régimen revolucionario nacionalista de las Fuerzas Armadas, encabezada por Guillermo Rodríguez Lara.

El país tenía que resolver una crisis económica aguda causada por el agotamiento del modelo primario exportador. Ecuador precisaba encontrar un nuevo paradigma económico con urgencia, eso fue el Plan Integral de Transformación y Desarrollo de 1973, cuyo pilar fue la nacionalización del petróleo.

Ecuador entraría a la OPEP con la creación el 23 de junio de 1972 de la corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana (CEPE), exportando por primera vez algo más de 300.000 barriles, la era petrolera había comenzado oficialmente en el Ecuador. El primer barril d petróleo viajó desde Lago Agrio, provincia de Sucumbíos, en la Amazonía ecuatoriana. Hasta Esmeraldas un 26 de junio de 1972; ese barril desfiló en un tanque de guerra por las calles quiteñas.

Tras una década de dictaduras militares, muchos cambios sucedieron en la república, a inicios de los años 80, la modernización del estado se había acelerado junto con una profunda penetración del capitalismo en la estructura socioeconómica, lo que a su vez acentuó la dependencia de los mercados internacionales, por parte de la economía ecuatoriana. La urbanización acelerada, causada por un crecimiento poblacional importante la migración interna, supuso que la región costa se transformase en la más poblada del país.

Sin embargo, solo entre el 2015 y el 2021 se han producido casi 900 derrames de petróleo. Lo que se recrudeció en plena pandemia, en el 2020 se produjeron alrededor de dos derrames semanales. Pero el peor año por lejos fue el 2016 en el que se produjeron más de 200 derrames, en promedio casi 5 eventos por semana.

El campo petrolero de Shushufindi en Sucumbíos, provincia amazónica del Ecuador, puede ser considerado como un imán de derrames, la mayor parte de estos se han producido allí. El bloque 57 perteneció a Petroamazonas, empresa que fue absorbida por Petroecuador recientemente. Sus tuberías e infraestructuras ya son obsoletas y no pueden y cumplir con la carga sin correr el riesgo de nuevos derrames, como lo demuestran los 36 derrames que se produjeron en la comunidad de 18 de noviembre en Shushufindi, durante el último semestre del año 2020.

En otras comunidades también hubo derrames ese año, sobre todo en comunidades kichwas y waoranis de la provincia de Orellana y en el Valle de los Aucas.

Uno de los peores derrames ocurridos se produjo en marzo 2007 en la parroquia Santa Rosa, cantón El Chaco, provincia de Napo. Afectó los ríos Salado, Quijos, Coca y Santa Rosa. Un derrame de 14.000 barriles del Oleoducto de Crudo Pesados (OCP), empresa privada ecuatoriana dedicada al transporte de petróleo crudo, ocurrió en El OCP, en un tramo que se había construido solo cinco años antes. Un estudio científico posterior aseguró que la comunidad de macroinvertebrados de los ríos Santa Rosa, Quijos, y Coca, después de 31 meses de ocurrido el derrame, no se había recuperado de manera completa.

En mayo del 2013 Un alud destruyó un tramo del oleoducto estatal SOTE (Sistema de Oleoducto

Transecuatoriano) en la zona del volcán Reventador, provincia de Sucumbíos, lo que ocasionó el derrame de 11.480 barriles de crudo. El crudo cayó a una quebrada, lo cual hizo que la mancha de crudo se expandiera por el río Quijos, de ahí al río Coca y por este al río Napo. La mancha avanzaría hasta el río Napo, la contaminación también llegó al río Amazonas y afectó a 32 comunidades peruanas. También hubo alarma en Brasil. Los habitantes de las riveras reclamaron porque se quedaron sin alimento y agua. El consumo de agua con vestigios de crudo ha provocado diversas afectaciones en la comunidad.

El 7 de abril del 2020 se dio otro derrame en el sector de San Rafael, en el Coca. Dos tuberías, la del SOTE y la del OCP se rompieron por efecto de la erosión regresiva, afectando a 105 comunidades Kichwas; alrededor de 27000 personas se quedaron sin agua o alimentos.

El 8 de abril del 2003 El crudo tuvo como destino la laguna de Papallacta. Una tubería del SOTE se rompió y provocó que miles de barriles cayeran en la laguna de Papallacta, que resultó contaminada en más de sus tres cuartas partes.

El 2 de mayo del 2006 se derramaron 2.320 barriles en el punto Auca 29 (Provincia de Orellana) Los ríos Rumiyacu, Tiputini y Napo resultaron contaminados. Las comunidades afectadas paralizaron la producción de crudo de ese pozo en reclamo al desastre.

El 18 de Octubre del 2006 se derraman 650 barriles en el río Tiputini , a pocos kilómetros del Parque Nacional Yasuní, como consecuencia de la vejez de los tubos.

El 9 de marzo del 2008 se rompió la tubería a la altura de Baeza, localidad de Napo, derramándose 8000 barriles y contaminando 30000 metros cuadrados de esteros y pantanos.

En el río Teaone, en 1998, el Fenómeno del Niño provocó un deslave de tierras que cayó encima del SOTE y del Poliducto. Los dos ductos se rompieron y el petróleo y el combustible bajaron por el río Teaone y de ahí hacia los barrios. En ese trayecto se incendió ese combustible, que quemó casas y dejó víctimas y desaparecidos. Uno de esos barrios, el Propicia 1, puso una demanda contra Petroecuador y en el 2003 ganaron el juicio en última instancia. La estatal debía pagar 11 millones de dólares en obras al barrio y tomar medidas para evitar nuevos percances. En el mismo punto, el 10 de Julio del 2010 se derraman 10000 barriles en el río Teaone en la provincia de Esmeraldas.

El 9 de diciembre del 2011 se derramaron algo más de 300 barriles en el estero Orienco que desemboca en el río Teteyé, en Lago Agrio, Provincia de Sucumbíos.

El 5 de octubre del 2010 se derraman 40 barriles en el sector de Tarapoa en la provincia de Orellana, viéndose afectados 1800 metros de esteros y pantanos.

El 8 de abril del 2013 más de 5000 barriles se derraman en el sector de Winchele en la provincia de Esmeraldas por efecto de un deslizamiento de tierras. El agua del sector quedo inservible para el consumo.

El 10 d junio del 2014 se rompe una manguera que llevaba petróleo a un buque estacionado en el puerto de Balao en esmeraldas, se derramaron 500 barriles en el mar.

El 2 de julio del 2014 se derramaron 2000 barriles en el río Parahuaíco en Sucumbíos. La causa fue un deslizamiento de tierra. Se contamino el río del mismo nombre y llegó hasta el río Aguarico.

El 4 de Julio del 2018 se derramaron entre 500 y 1500 barriles en las comunidades Waoranis en Orellana. La fuga se produjo en unas tuberías operadas por la petrolera Española Repsol afectando a las comunidades de Gabaro, Yoweweno, Yarentaro y Dicaro.

Alexandra Almeida, miembro de Acción Ecológica, sostiene que casi todos los días hay algún derrame en Ecuador, Pero esos datos no son parte de las estadísticas oficiales, dice la experta, porque son casi imperceptibles como los goteos. Estos no son detectados por las válvulas que sirven para identificar un posible derrame por la baja de la presión en los oleoductos. Estos goteos forman charcos y, cuando llueve, estas sustancias van a los ríos.

La infraestructura petrolera en Ecuador está muy vieja, hay sectores de la tubería puestas por Texaco hace casi 50 años, la vetustez de la infraestructura mezclada con la corrupción en la compra de materiales más baratos o de segunda mano y la que proviene desde el propio estado. Además, según la constitución en el artículo 16 del Reglamento Ambiental de Actividades Hidrocarburíferas, que estuvo vigente hasta esa fecha, se refería a ese tema. Decía: “Los programas o proyectos de remediación sujetos a aprobación y seguimiento por parte de la Subsecretaría de Protección Ambiental a través de la Dirección Nacional de Protección

Ambiental Hidrocarburífera serán la remediación de piscinas y/o suelos contaminados, así como la

remediación después de accidentes mayores en los que se hayan derramado más de cinco barriles de crudo, combustible y otro producto”.

En el Ecuador, hasta abril del 2020 no se hacía seguimiento por parte del estado a al remediación de derrames menores a 5 barriles, aun cuando un simple piedrazo provocado por un auto en la vía que haya impactado en la tubería que viaja junto a la carretera es suficiente para provocar un resquebrajamiento. En la Amazonía norte del Ecuador la contaminación es severa y hasta crónica.

Durante el Gobierno de Rafal Correa se creó una interesante propuesta económica para el mundo, el “Yasuní Ishpingo Tambococha Tiputini (ITT)” cuya máxima decía que el Ecuador mantendría los más de 800 millones de barriles de la reserva bajo tierra, evitando emitir algo más de 400 millones de CO2 al ambiente, a cambio de una compensación económica equivalente. El 15 de agosto de 2013, el gobierno de Rafael Correa dio por terminada la Iniciativa y señaló el inicio de la explotación petrolera en la zona. El presidente anunció que un 0.1% del parque nacional se usará para la extracción petrolera, es decir 10 km (1000,0 ha), lo que se estima generará alrededor de 18.000 millones USD (600 millones de dólares anuales durante 30 años). Un movimiento, Yasunidos, nacido a partir de este hecho y que protesto activamente por lo sucedido, fue reprimido fuertemente; muchos de los activistas del grupo fueron detenidos y condenados a varios años

de reclusión.

Por otro lado, El Yasunni es uno de los lugares más biodiversos del planeta, en un solo Km cuadrado de territorio, hay más biodiversidad que en toda Norteamérica. Se han afectado muchas especies de fauna y flora, algunas de ellas se encuentran en peligro de extinción.

No hay datos de los continuos “pinchazos” que grupos irregulares en actividad en la frontera norte (frontera con Colombia) realizaban para sustraer el combustible. Sin embargo, la fuga de combustibles es equivalente a millones de dólares al año y alimenta la industria del tráfico de combustible ligada al narcotráfico. La sustracción de combustible y petróleo para el tráfico y financiación de los grupos irregulares se ha transformado en un serio problema para el Ecuador. Además, se han destruido numerosos campamentos que contenían laboratorios para refinar coca con gasolina en territorio ecuatoriano, del mismo modo que se han desarticulado numerosos grupos armados en la frontera, presuntamente relacionados con las Ex Farc.

Es por ello que ahora Ecuador se pregunta qué tan “bendición” ha sido el petróleo.

 

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