Puerto Rico, la colonia

Hacia finales de los años cuarenta, Estados Unidos bautizó a Puerto Rico la “Vitrina del Caribe”, como ejemplo a seguir por todo el Caribe y Latinoamérica. Era supuestamente el milagro de industrialización que ejecutaba el benefactor gigante capitalista del norte en una islita pobre, colonizada y subdesarrollada.

(Berta Joubert-Ceci - Workers world) Puerto Rico - Luego de destruir la agricultura puertorriqueña, Washington fomentó la inversión extranjera, léase estadounidense, iniciando un modelo de industrialización, al principio con industrias livianas como la textil, para luego imponer farmacéuticas, petroquímicas y más tarde firmas biotecnológicas y de electrónica.
Aparte de la gran destrucción del medioambiente por estas compañías, ese proceso en nada contribuyó al verdadero desarrollo de la isla, aunque generó un aumento en los ingresos de un sector de la clase trabajadora. Son industrias con capital extranjero orientadas hacia la exportación, y que ni producen lo que se necesita en la isla, ni sus ganancias redundan en beneficios para la economía de Puerto Rico, sino para Wall Street.
Esa es la verdadera “vitrina” que expone la realidad del estado colonial. Ahora Puerto Rico está en bancarrota con una deuda de más $73 mil millones, cuatro veces más que la deuda que hizo a Detroit declarar bancarrota hace 2 años. Adeudados a buitres financieros de Wall Street por el pago de bonos municipales que tienen un altísimo rendimiento.
Situación económica
La grave crisis se viene gestando desde hace tiempo, intensificada por la crisis económica a nivel mundial desde 2008. El gobierno colonial ha ido pagando sus deudas metiéndose en nuevas deudas impagables, vendiendo bonos que las casas de evaluación crediticia constantemente reducen su categoría a diferentes grados de chatarra, lo que hace que el gobierno a su vez tenga que pagar mayores dividendos. Es como el pez que se muerde la cola.
Según las cifras del Negociado Federal de Estadísticas, el desempleo es del 11.8 por ciento. Sin embargo, como siempre, estos números “oficiales” no reflejan la realidad. Se cuenta el subempleo como empleo, las jornadas cortas como tiempo completo, etc. También hay que tener en cuenta la inundación de emprendedores de EEUU que por los incentivos del gobierno lacayo de García Padilla se han mudado a Puerto Rico con enormes alivios contributivos.
Se han perdido más del 20 por ciento de los puestos de trabajo desde el 2006. Actualmente se pierden 387 puestos al día.
Hay una migración masiva hacia el sur de EEUU de boricuas, ciento cuarenta y cuatro mil en 2014. Muchas/os de ellos jóvenes acabados de graduar de universidad. Una verdadera fuga de cerebros y de futuro. Según el Dr. Víctor Ramos, presidente del Colegio de Médicos de Puerto Rico, “El año pasado calculamos que 361 médicos abandonaron la isla, esto es uno por día. Este año esperamos 500 o más”. Solo queda un pediatra por cada 900 niñas/os y el índice de mortalidad infantil está en 8.2. Hay un deterioro general de la salud en la población, incluyendo en salud mental que ha visto un aumento de depresiones y suicidios.
Las familias están perdiendo sus hogares por el altísimo costo de vida y la pérdida de ingresos. “Por primera vez en Puerto Rico, el valor de las propiedades reposeídas ha superado los $900 millones”. Las familias muchas veces tienen que escoger entre pagar la hipoteca o los gastos de salud o educación.
El 21 de mayo, mientras las/os maestros de Puerto Rico celebraban la Semana del Maestro, el secretario de educación, Rafael Román Meléndez, anunció el cierre de 94 escuelas públicas y la “reconfiguración” de 502. Ya anteriormente el Grupo de Boston –un grupo de asesoría de gestión basado en Boston y activo en todo el mundo- había recomendado los cierres escolares como medidas de austeridad.
El pueblo rechaza medidas
Aparte del consenso general del pueblo en contra del IVA de 16 por ciento, la resistencia se hace más fuerte por parte de estudiantes y sindicatos.
Al tiempo en que se escribe este artículo, las/os estudiantes de la Universidad de Puerto Rico, UPR, conocidos por su militancia que evitó la privatización de la UPR hace solo pocos años, sostienen como consigna “Ni IVU ni IVA, que paguen los de arriba”. No sólo repudian las mediadas, sino que ofrecen al gobierno alternativas para enfrentar la crisis como “que se eliminen las exenciones contributivas a empresas multinacionales hoy mantenidas por el Estado”.
Las/os maestros, por otro lado, liderados por EDUCAMOS y ÚNETE, están convocando a maestras/os, madres y padres para una movilización en repudio del cierre escolar para el 26 de mayo frente al Departamento de Educación.

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