Red Eco Alternativo ***

Desarrollo (in)sustentable

La represión y la miseria son dos caras de una misma moneda.  Los pueblos originarios de Formosa y de Chubut son muestra de ello.  Mientras los crímenes de los tobas formoseños siguen impunes, los mapuche patagónicos retoman sus territorios después de 60 años de espera.
(Fabiana Arencibia-Red Eco) Argentina - Desde el  23 de diciembre, Félix Díaz, líder de la Comunidad La Primavera (Formosa ) se ha encadenado y realiza una huelga de hambre en la plazoleta de 9 de Julio y Avenida de Mayo,  en la capital de nuestro país. No está sólo. Lo acompañan cinco integrantes de pueblos originarios: dos miembros qom de La Primavera, un coya, un comechingón y un mapuche.
Ese día se cumplió un mes del asesinato del qom Roberto López en la brutal represión realizada por la policía formoseña que apaleó salvajemente a mujeres, niños y ancianos, incendiando sus casas y destruyendo todo lo que en ellas había.
Desde hace más de 15 días acampan en ese mismo lugar con el objetivo de que la presidenteade la Nación Cristina Fernández los atienda para que le sean devueltas sus tierras, sean investigados los crímenes y la represión contra su comunidad y otras demandas como agua, salud y la restitución de sus DNI quemados por la policía provincial. Quemaron sus documentos de identidad quizás pensando que con eso los harían “desaparecer”. 
El jueves pasado Félix Díaz, recibió de manos de Claudio Morgado –Presidente del INADI-  una nota en la que el Ministro del Interior, Florencio Randazzo, le solicitaba una audiencia.  La cita era para el lunes de esta semana. Sin embargo,  al llegar al lugar Morgado se comunicó con Díaz y le dijo que en lugar del ministro lo iban a recibir en el INADI junto con el Secretario del Interior, Mario Barbosa Moreira.
Díaz no aceptó y junto con la movilización que lo acompañaba volvieron a la 9 de Julio a continuar con su huelga de hambre. Cosa curiosa. Ese sitio fue mostrado al mundo bajo las luces y el esplendor de los festejos del Bicentenario. Pero no da cuenta de la batalla por la supervivencia y la dignidad aborigen.
La comunidad Toba Qom “La Primavera” denunció hace pocos días que su provincia tiene los peores indicadores de desarrollo. El hambre no es solamente una forma de lucha para los Qom. El hambre es estructural en su provincia, más allá de ellos mismos. 
Los Qom se basan en un informe que da cuenta del Índice de Desarrollo Humano (IDH) para la Argentina que el  Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) dio a conocer.  Este índice evalúa el acceso a la salud, la educación y el ingreso, y también en el desbalance entre estos componentes.
“El desarrollo humano puede entenderse como la expansión de las capacidades de las personas, de sus libertades reales”, explica el PNUD en un documento difundido a finales de noviembre.
Según este índice, a nivel provincial, Formosa es la que presenta una mayor penalización por desigualdad. El documento destaca que un problema estructural es la “trampa de desigualdad” que se da en las provincias más pobres. Allí “la mala salud restringe los logros educativos, esto limita el ingreso, y el bajo ingreso a su vez impide tener una salud adecuada e inversión en una mejor educación”, indica.
El documento  también da cuenta de que mientras en Formosa hay un médico por cada 740 habitantes y 66 % de la población no está asegurada con cobertura social, en el otro extremo, la  Ciudad de Buenos Aires tiene 99 habitantes por médico y 30% de su población no asegurada en cuanto a la cobertura. 
Bajando hacia la Patagonia - extenso y rico territorio, con miles de hectáreas en manos de magnates y filántropos extranjeros, compradas por pocos pesos y muchas relaciones políticas- llegamos a Chubut.
Dignidad e infamia. Con estas dos palabras podríamos resumir lo que sucedió en solo tres días. Dignidad porque desde hoy, la Comunidad Mapuche-Tehuelche Sacamata-Lienpichun, inició la recuperación de su territorio en la zona del Paraje Payaniyeo. Paciencia que se agotó y cansancio que llegó luego de no recibir respuestas a los numerosos reclamos realizados desde hace 70 años.
Su territorio ancestral se extendía desde el actual Valle de Tecka (Chubut) hasta el norte de la provincia de Santa Cruz. Luego de la matanza del General Roca ("Campaña al desierto"), les dejaron para vivir sólo 10 mil hectáreas.
“En 1941, la Comisión Honoraria de Reducciones de Indios nos obligó a abandonar la mitad norte del lote 20, que comprendían en total 5.000 hectáreas. Las otras 5.000, según  consta en expedientes de la Dirección General de Tierras y en archivos del IAC, fueron usurpadas por tres colonos que apelaron a la generosidad de nuestras familias para pasar un invierno en la reserva y acabaron apropiándose de las tierras. Un cuarto poblador adquirió la tierra restante en un remate judicial con gente viviendo dentro del campo, quienes pasaron a ser peones de los mismos expropiadores”, expresan en un comunicado.
“Hoy hemos tomado la determinación de luchar por lo que nos pertenece y demandamos justicia y reparación histórica por la restitución de todo lo que nos quitaron”, agregan.
Justicia, la chubutense, que no parece dispuesta a ceder ni territorio ni poder. Porque el lunes fue restituido el cuestionado juez José Colabelli, en la  sede de tribunales de la ciudad de Esquel. Esto fue posible porque la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió que fuese el  Superior Tribunal de Justicia de Chubut quien revise la sentencia que lo había destituido. De esta manera les dejó vía libre y los ministros provinciales que la integran declararon nula la sentencia que lo había quitado de sus funciones.
En el 2003, Colabelli fue quien ordenó el violento desalojo y el procesamiento de la familia Mapuche Fermín en Vuelta del Río acusada de usurpar tierras.  La intensa batalla dada por diversas organizaciones mapuche lograron que Colabelli fuera llevado a juicio por abuso de autoridad y desconocimiento del derecho, debido a que uno de los miembros de la familia Fermín había sido sobreseído en lo penal por parte de la fiscalía.
El juez fue así destituido  acusado de violaciones a los derechos humanos de la Comunidad Mapuche de Chubut. A Colabelli también se lo vincula con otros desalojos de las comunidades Mapuche de Choyqueta Cayulef, Curiñanco-Nahuelquir. Además su abogado defensor, Enrique Korn,  esta cuestionado por su avasallamiento a territorio Mapuche en el conflicto con la Comunidad Leopoldo Quilodrán, de la zona de El Pedregoso en la Comarca Andina.
Pueblos originarios en Formosa y en Chubut que, como tantas otras comunidades en diversas provincias, han sido expropiados de sus propios territorios ancestrales. Pero desde siempre, y aun más en estos últimos tiempos, han tomado la determinación de luchar por lo que les pertenece y exigir que les devuelvan todo lo que les quitaron. Así dan pelea a la miseria y exclusión que los persigue, no sólo pero también por su condición de ”indios”, con la Justicia a favor o en contra, más allá de funcionarios indiferentes, con gobiernos provinciales que avalan con su acción u omisión la represión y con un gobierno nacional que parece entender que su responsabilidad termina en los límites de la Casa Rosada.
 

Logo agenda

SUSCRIPCIÓN / para recibir información

Una vez por semana el colectivo elabora un boletín con las noticias más relevantes a nivel nacional e internacional

 
DMC Firewall is developed by Dean Marshall Consultancy Ltd